Los accidentes suceden. Es un hecho inevitable y hay que afrontarlo. En este sentido, quien más quien menos habrá vivido en carne propia o conocerá a alguien que haya visto cómo su preciado móvil caía en la bañera o al váter. Y en los tiempos que corren no estamos hablando de bagatelas precisamente. Un smartphone de última generación puede rondar los 600 euros de inversión que se esfuman como si nada en el líquido elemento. Es inevitable caer presa del pánico y darlo todo por perdido, pero al igual que los felinos, los móviles parece que tienen muchas vidas y es posible que podamos darles una segunda oportunidad tras la inmersión.

En este sentido, CNET ha publicado una sencilla guía que puede sacar del apuro a más de uno y revivir el preciado terminal antes de que lo demos todo por perdido.

  • En primer lugar, hay que sacarlo lo antes posible del agua. En este sentido, cuanto más tiempo esté sumergido, mayor será el riesgo de que la avería sea irreparable.
  • Evitar la tentación de pulsar las teclas para comprobar si el móvil funciona: de esta manera lo único que haremos es dispersar todavía más el agua por las entrañas del dispositivo.
  • Siempre que se pueda y si el móvil cuenta con batería reemplazable, hay que intentar retirarla para minimizar el riesgo de cortocircuito en el terminal.
  • En el supuesto de que su móvil no cuente con una batería reemplazable (como en el caso de los iPhone), habrá que saltar el punto 2 y arriesgarse a pulsar los botones para comprobar si sigue funcionando. Si es así, hay que apagarlo lo antes posible.
  • Es imprescindible retirar todos los accesorios acoplados al móvil, como fundas o carcasas. De esta manera, se facilitará un secado más rápido.
  • Es necesario extraer la tarjeta SIM y la de almacenamiento si cuenta con ella, dejando ambos compartimentos abiertos para facilitar la ventilación.
  • Hay que secar inicialmente el terminal con una toalla o trapo seco en su parte exterior teniendo mucho cuidado de no introducir más agua en el interior.
  • Y ahora llega la parte del arroz. A buen seguro que habrán escuchado más de una vez aquello de sumergir el móvil en un bol de arroz y dejarlo ahí toda la noche. No es un mito, es una medida que funciona ya que el arroz absorbe la humedad incluso la existente en el interior del dispositivo. 24 horas serán suficientes, pero siempre resistiendo la tentación de intentar encenderlo antes.

Con estos sencillos pasos se elevan las probabilidades de revivir un móvil que en otras circunstancias se habría dado ya por perdido. Sin embargo, el conocido blog nos sugiere una serie de medidas que tenemos que esquivar a toda costa para evitar males mayores como por ejemplo el uso de secadores de pelo ya que el calor de éstos pueden dañar la electrónica del dispositivo.

Y si todo esto falla ¿cubrirá la garantía la reparación? Lo cierto es que no.Los fabricantes han dotado a los móviles de una serie de pegatinas en el interior que cambian de color tras el contacto con el agua y sabrán con seguridad si el móvil ha sido sumergido o no.

Fuente: elconfidencial.com